martes, 16 de febrero de 2010

Lluvia, vapor y velocidad (Turner)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lluvia, vapor y velocidad es una de las obras maestras del pintor inglés Joseph Turner. Pertenece al Romanticismo inglés, siglo XIX. La obra es del año 1844.
En la pintura se puede ver como un tren de vapor atraviesa un puente bajo una espesa lluvia.
Esta obra sorprende por su increíble atmósfera. Turner creó un peculiar ambiente que capta de manera subjetiva el paso de un tren de vapor bajo la lluvia. Para ello, utiliza su paleta de colores habituales, el amarillo, el ocre, y el azul grisáceo, que hacen de sus obras piezas características.
Lluvia, vapor y velocidad es la primera obra de la historia que convierte una máquina en un elemento artístico. Por entonces, la industria no paraba de crecer en Inglaterra debido a la Revolución Industrial, y Turner decidió plasmar la modernidad en una de sus obras, a pesar de pintar principalmente paisajes románticos.
Pinta a un tren que corre a lo largo de las vías. El paisaje está definido muy vagamente, como en muchas otras obras de Turner, hecho que lleva al célebre crítico Francesco Arcangeli a relacionar la obra del pintor con el informalismo de Jackson Pollock. Pero la repercusión más importante de este pintor está encarnada en la pincelada de los impresionistas.
Recurre a una luz muy intensa que transmite más la emoción que la realidad objetiva. Así logra crear la atmósfera que pretende, más que ofrecer una representación verídica. A través de empastes se logra reflejar el humo del ferrocarril y el aire mismo.
Los elementos sólidos (el tren, el puente) apenas están insinuados, desaparecen en la atmósfera neblinosa e irreal del cuadro. Se difuminan y mezclan la neblina que exhala el agua, la lluvia que pone un velo ante el cielo y el vapor de la locomotora.
Turner usaba una técnica particular con la que obtenía efectos lumínicos cambiantes. Aplicaba los colores rascándolos hasta extraer esquemáticamente del fondo las formas figurativas. Con su particular técnica obtiene una textura inconfundible.






Probablemente el mejor paisajista de todos los tiempos, Turner consigue aquí su máximo logro en lo que constituye una obra casi impresionista.

Turner tomó contacto con las teorías de la luz y el color de Newton y Goethe. En la pintura de la National Gallery , el auténtico protagonista, por encima incluso de la dinámica locomotora, es la cambiante atmósfera inglesa, acrecentada por el vapor que desprende la poderosa maquinaria.

La indefinición del paisaje y la excesiva luz que provocan los colores elegidos por el pintor británico hace que el cuadro desprenda más emoción que la representación real de un objeto. El tren y el puente se funden con el paisajes y desaparecen dentro del cuadro que aparenta estar cubierto por una niebla entre la que se distingue el vapor de la locomotora.
Finalmente, es de destacar la técnica que Turner utiliza para obtener efectos lumínicos cambiantes. Según los expertos, el creador de Lluvia, vapor y velocidad. El Gran Ferrocarril de Oeste, aplicaba los colores rascándolos hasta extraer del fondo las formas figurativas. A través de esta técnica Turner va a conseguir una textura inconfundible.

JAVIER GARRIDO BOULLÓN

Julia Tocino Otero dijo...

Este cuadro se llama Lluvia, vapor y velocidad y ha sido pintado por Turner. Lo creó en 1844, y se conserva en el Museo National Gallery de Londres. Su modalidad pictórica es de una miniatura. Éste representa un paisaje, la locomotora atravesando un puente bajo una espesa lluvia, y por tanto tiene como tema una descripción del ambiente.

La técnica utilizada para pintar este cuadro a sido a óleo en un lienzo. Su composición da sensación de movimiento, por la locomotora en movimiento, y las figuras que se representan en le cuadro son rectángulos y algunos triángulos. Sus colores dominantes son el amarillo, ocre, azul grisáceo y marrón para reforzar el contraste, su tonalidad es cálida al tener estos colores, y sus pinceladas son rápidas y empastadas. La luz es natural, representa la que se filtra a través de la lluvia; y busca los contrastes de los colores. La línea del dibujo es floja, ya que intenta desdibujar todos los contornos, incluso el de la propia locomotora, por tanto predomina el dibujo. Tiene apariencia tridimensional porque parece que el tren va a salirse del cuadro, por las líneas diagonales que forma la locomotora para buscar esta tercera dimensión.

La obra pertenece al romanticismo pero sus características se adelantan al impresionismo, por representar escenas del exterior, predomina el color y mucho la luz (como en la mayoría de los cuadros de Turner), las pinceladas son sueltas, y los colores son claros, y la atmósfera de este cuadro es claramente cambiante, tal y como las características del impresionismo. La función de esta obra es decorativa.
Turner intentaba plasmar la modernidad en el cuadro, por si admiración a la técnica moderna, recurre a una luz muy intensa que transmite más la emoción que la realidad objetiva. Ruskin remonta el origen de esta composición a un viaje en tren en un día de tormenta, en el que el artista asomó la cabeza por la ventanilla. El puente de la izquierda es el viaducto de Maidenhead, que cruza el Támesis entre Traplow y Maidenhead, en la línea Great Western recién inaugurada a Bristol y Exeter. Este cuadro se convierte en una de las primeras escenas de Turner conocidas en Francia donde tuvo una gran influencia, especialmente entre los impresionistas como Monet, que también estaba interesado en pintar locomotoras.

Julia Tocino Otero 4ºA